ROBERTO MIRANDA ZARAGOZA . el
Periodico de Aragón. 26/11/2001
Los vecinos de Loscos lo han construido
con piedras y materiales de todas las épocas un nuevo peirón.
Ayer
lo terminaron y el próximo domingo, en la fiesta local de San Andrés, le darán
la bendición con el cura a la cabeza y quedará levantado como un trazo del cambio
de milenio. Los vecinos de Loscos han construido un peirón a la entrada del pueblo,
al filo del histórico camino entre Montalbán y Daroca, y lo han levantado con
piedras, ladrillos, adobes, maderas, cañas, hierros, cristales y plásticos recogidos
de todas las épocas. Cuatro vértices de sílex marcan los puntos cardinales.
La base principal del ligero monumento son piedras extraídas del
antiguo horno de pan derribado en 1955. Y sobre ella se han colocado pequeñas
losas de los yacimientos ibéricos de El Castellar y Santa Águeda, o medievales,
como San Miguel del Mercadal y los Villares. Integran el monolito materiales constructivos
extraídos de puntos singulares del pueblo como las tres ermitas, la iglesia, la
fuente, el lavadero, la antigua lonja y la casa donde nació el Venerable fray
Serafín Tomás, el santo de Loscos, enterrado en 1602. También se incorporan piedras
de los tres ríos y barrancos del término (el Pilero, el Reajo y las Parideras)
y ladrillos pertenecientes al antiguo peirón del Rosario derruido en 1996 y de
la media naranja parroquial, así como un sillar de la caseta más conocida, la
del Sabino, símbolo de la cultura popular, vinculada a la corrida de pollos de
las fiestas de San Roque en Loscos. Pero el pasado y la tradición del pueblo no
agota los materiales de este peirón, al que se han añadido elementos contemporáneos,
como una cata de hormigón de las obras del AVE y, en una urna interior, pesetas
de la última edición, el escudo de la asociación cultural, un ejemplar del Diario
de Teruel y un rollo de cinta aislante. Esta cinta fue fabricada en la cooperativa
que montaron las 15 mujeres del pueblo para la factoría de Delfi instalada en
Belchite. Hubo una época en la que "todas las casas de Loscos tenían esos rollos
de cinta aislante, como una marca de origen", explican. En la médula del peirón
también se instalaron fósiles marinos hallados en el pueblo. Y una concha exterior
de peregrino mirando a Occidente, junto a una leyenda jacobea sobre cerámica:
...no importa el principio o el final de la andadura, sólo importa el fin de cada
paso...
La idea del peirón surgió en una semana cultural en agosto, dentro
de la Asociación Trassierra, que invitó a los vecinos a participar. "De siempre
hemos querido llevar a cabo pequeñas actuaciones asequibles, que contribuyan a
mejorar el pueblo y los alrededores con elementos sencillos y atrayentes. Que
sean armoniosos y a la vez respetuosos con el lugar donde se ubican", explicó
Antonio Gendive, representante de la asociación. El peirón se ha convertido en
el punto de paseo al que acuden por las tardes los habitantes. Ayer lo terminaron
entre todos. Una veleta de hierro ya señala el viento del nuevo milenio en Loscos.